El Valle de los caballos salvajes

El Valle de los caballos salvajes

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No puedo continuar sereno cuando no lo estoy —replicó Blinky—. Y tampoco quiero permanecer aquí y verla beber. Entonces, la desprecio.

Louise llenó los vasos del rojo alcohol.

—Quiero que me desprecies, muchacho. Haré que me desprecies… Brindo por Panhandle Smith.

Mientras ella bebía, Blinky retrocedió hacia la puerta sin dejar de mirar a Pan y desapareció.

En el estado de ánimo en que se hallaba Pan, el alcohol no le producía otro efecto que el de un fuego estimulante para el cuerpo y para la imaginación. La muchacha, por el contrario, se transformó en un ser diferente. Unas manchas rojas se encendieron en sus mejillas, sus ojos se movieron con rapidez y se dilataron; todo su cuerpo respondió al estímulo. Un vaso dio paso a otro. Louise no pudo resistir a la apetencia creada de este modo. No vio si Pan bebía o no. Se alegró, se colocó en actitud sentimental y, finalmente, se perdió en un abandono irrazonable, para conseguir el cual, según confesaba cuando se hallaba serena, solía beber.

Pan decidió que ya le sería posible envolverla en una manta y llevársela afuera. Blinky apagaría a tiros las luces de la taberna, y el resto resultaría de fácil ejecución. Si Louise sabía que Hardman estaba en la casa, como sospechaba Pan, ya no lo recordaba.

—¡Demonio de vaquero guapo! —dijo la joven a Pan—. Ya te advertí… que te alejases de mí.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker