El Valle de los caballos salvajes
El Valle de los caballos salvajes Pan terminó ahogadamente. ¡Qué dolor le producÃa el tener que pronunciar aquellas palabras, que su propia alma las oyese!
—¿Tu novia?… ¿La pequeña Luty de tu infancia…, de quién me hablaste?
Pan se encontró ante un algo terrible. HabÃa intentado obligar a aquella muchacha a descubrirse… en el caso de que ocultase algo; pero aquel rostro de Medusa, aquellos ojos tan abiertos…
—SÃ, Luty; la mujer de quien te hablé. La ha obligado a casarse con él —continuó Pan al mismo tiempo que se inclinaba hacia ella—. Antes, habÃan encarcelado a su padre. Dick lo puso en libertad. ¡Oh, todo fue una maquinación para hacer presión sobre la pobre muchacha! Ella creyó que de ese modo podrÃa salvar a su padre… No fue asÃ: el propio Dick pagó a su padre para que influyera sobre ella. Le he obligado a confesarlo… ¡SÃ, a Dick Hardman, con su chaqué y su sombrero de copa…! Pero cuando le obligué a que se marchara en busca de su revólver, se olvidó del sombrero.
—¡Ah! ¡Su sombrero de copa!
—SÃ, en la calle está ahora. El viento lo ha arrastrado hasta el lugar en que maté a Matthews. ¡Es pintoresco!… Y, Louise, también voy a matar a Dick Hardman.