Guarida de ladrones
Guarida de ladrones —¡Mira…! Se acercan los jinetes.
—Pues no puede ser otro que Hank.
Jim bajó a saltos de las peñas, cayendo entre sus compañeros, a los que asustó.
—Smoky…, ahà viene Hays… Ya hace rato que le he visto…
—¿Y por qué mil diablos no has avisado? —gruñó Smoky.
—Se me paralizó la mollera —contestó frÃamente Jim.
—Sà que es Hank —afirmó Mac.
—No hay duda. Yo también le veo ahora… Mas ¿por qué se te paralizó la mollera?
—¡Porque los jinetes son tres! —exclamó Jim.
—Bueno…, ya lo veo… y, ¿qué tenemos con eso? —preguntó Smoky.
—El que va detrás es Latimer.
—¿Quién será el tercero?
—¡Qué ocurrencias tiene Hank…! ¿A qué traerse un extraño…?
—Parece que lleva careta.
—Y algo le cuelga por detrás…
—¡Compañeros! —exclamó el subjefe—. ¡Aquélla es una mujer con un velo!
Jim pensó que el momento era oportuno.
—Muchachos —dijo con voz vibrante—: Hays nos ha hecho traición y ha robado la hermana de Herrick.