La Fuerza de la sangre
La Fuerza de la sangre »Jennie se alejó inmediatamente y Catalina sufrió un ataque de histerismo. Entonces yo me largué.
Duane no pronuncio una sola palabra para no interrumpir la larga relación de Euchre. Sentía un intenso alivio porque esperó algo peor. Se emocionó al pensar que Jennie juró en falso para salvar a aquella desgraciada. En realidad, las mujeres eran unos seres incomprensibles.
—Bueno, así se halla nuestro asunto —añadió Euchre, muy preocupado—. Supongo que estará tan convencido como yo, Buck, de que si usted no hubiese dado muestras de su extraordinaria habilidad con el revólver, tendría ya el cuerpo lleno de plomo. Y si, por casualidad, puede usted matar a Bland y a Alloway, estará tan seguro en esta frontera como si se hallase en Santone. En esta región poblada de pistoleros se respeta mucho la fama de un buen tirador.