La Fuerza de la sangre

La Fuerza de la sangre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo II

Duane no podía apartar de sí el recuerdo horripilante del moribundo. ¡Ah, si él hubiese podido imaginarse a tiempo lo que era matar a un hombre! La cosa, no obstante, ya no tenía remedio y el cuitado se consolaba pensando que había librado a la sociedad de un ser innoble, borracho, fanfarrón y camorrista.

Cuando, al llegar a la puerta de su casa, vió a su tío sosteniendo a un fogoso caballo debidamente aparejado y cargado con provisiones, cuerdas y todo lo más indispensable, Duane sintió oprimírsele el corazón. Hasta aquel momento no se había dado cuenta de las consecuencias de su acto, pero al ver el caballo y al notar la mirada de su tío, recordó que, en adelante, tendría que andar siempre fugitivo. Una cólera irreprimible se apoderó de él.

—¡Todo por ese imbécil! —exclamó—. El encuentro no ha sido muy terrible, tío Jim; Bain no ha hecho más que llenarme las botas de polvo. ¡Y pensar que por eso tengo yo que huir!

—¿De modo que lo has matado, hijo? —pregunto con voz ronca el tío.

—Sí, cayó al suelo y murió a los pocos segundos. Hice con él lo que él pretendía hacer conmigo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker