La Fuerza de la sangre
La Fuerza de la sangre Hacia Occidente reinaba aún completa oscuridad. Con infinitos cuidados y firme decisión, Duane siguió empujando la plancha de madera, aunque su fuerza se había debilitado en extremo y, por fin, divisó la negra línea de la orilla opuesta, que se presentó con la mayor oportunidad para salvarle. Arrastrándose, subió a tierra, descansó unos momentos y luego, atravesando los cauces, se dirigió hacia el Norte.