La Fuerza de la sangre
La Fuerza de la sangre Euchre movió la cabeza con expresión de simpatÃa.
—Supongo que estará usted algo impresionado. Cuando se trata de tiros, yo echo a correr. ¿Cuántos años tiene usted?
—Veintitrés —contestó Duane.
Euchre demostró gran sorpresa.
—En tal caso, es usted un niño todavÃa. Me figuré que por lo menos tendrÃa treinta años. Y quiero decirle, Buck, que he oÃdo cuanto refirió usted a Bland y de acuerdo con mi propia opinión, veo que todavÃa no es usted un criminal. El disparar unos tiros de revólver en defensa propia no es ningún crimen.
Duane, que encontraba cierto alivio hablando, le dio algunas noticias más acerca de sà mismo.