La HeroÃna de Fort Henry
La HeroÃna de Fort Henry —Sé muy bien que no; pero ¿eres del todo inocente de aquellas dulces miradas que le dirigÃas esta mañana?
—¡Yo no he hecho eso! —gritó Betty terriblemente irritada y cubriéndose de rubor—. ¡Yo no puedo tolerar que ni tú ni nadie me llame coqueta! ¡Qué asco! En el momento en que una se comporta educadamente con un muchacho, en seguida tiene que verse llamada coqueta.
—Mira, Betty, no te exaltes tanto y vayamos al asunto. ¿Por qué no te has comportado educadamente con Clarke esta mañana? —preguntó seriamente el coronel.
Betty permaneció callada, y al cabo de un momento su hermano continuó: