La HeroÃna de Fort Henry
La HeroÃna de Fort Henry —¿Qué es lo que te indujo a obrar asÃ, Sam? Siempre te habÃas comportado honradamente. Tu acto ha sido la causa de un grave error que habrÃa podido tener consecuencias muy malas.
—Es que él es una polquelÃa de blanco del Sul no bueno pala nada —contesto Sam—. Yo vi que su hermana señolita Betty le gustaba y dije: «No quielo que señolita Betty tenga que ir con él». Y no le di la calta a señolita Betty.
Viendo el coronel que serÃa inútil hacer hablar más al viejo negro maniático, dio media vuelta y se dirigió a su casa. Miro el papel y vio que iba dirigido a la señorita Betty Zane, y la tinta estaba tan descolorida que las letras eran apenas visibles.
Al verle llegar, su esposa respiro profundamente, sobre todo al observar que su semblante aparecÃa tranquilo como de costumbre.
—¿Qué es lo que traes ah� —le pregunto.
—Es una cartita para esa joven botafuegos de ahà arriba y que creo que aclarará todo el misterio. Clarke la dio a Sam el pasado otoño para que se la diera a Betty y Sam, en lugar de entregársela, se la guardo.
—¡Ojalá sea eso la causa de que coloquemos de una vez a tu hermana! Me atormenta hasta matarme con sus asuntos de amor —dijo la señora Zane.