La HeroÃna de Fort Henry
La HeroÃna de Fort Henry El coronel subió tranquilamente las escaleras y encontró a su hermana en la misma postura en que la habÃa dejado y, al verle entrar, hizo un ligero movimiento de impaciencia.
—Bueno, señorita —exclamo alegremente—. Aquà traigo algo que puede que le interese.
—¿Qué es? —pregunto Betty estremeciéndose.
Y al ver la carta se puso encarnada como una amapola y se negó a tomarla. Betty estaba desconcertada al ver el porte alegre de su hermano, siendo asà que hacÃa unos momentos se habÃa marchado furioso.
—¡Anda, tómala! Es una carta del señor Clarke que tenÃas que haber recibido en otoño pasado. La última madrugada que estuvo en el fuerte se la dio a Sam para que te la entregara, y el viejo gandul se la guardo. Ya es muy tarde para hablar de ese asunto y créeme que es una verdadera lástima. Lo siento por los dos. Clarke nunca podrá olvidarte a pesar de que tú lo quieras asÃ. No sé exactamente lo que contiene esta carta, pero sé que te hará avergonzar de no haber tenido confianza en él.