Lluvia de oro

Lluvia de oro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Rápida y diestramente la joven se equipo y volvió a montar. Lash indico a Gale que hiciera lo propio en uno de los caballos restantes y que la siguiera.

No había recorrido Dick cien metros, cuando tuvo sus primeros y dolorosos contactos con las palas de nopal. Sus rodillas parecían estar a la altura exacta, siéndole preciso elevarlas continuamente y dejar que sus botas recibieran el asalto de las púas. Afortunadamente era un jinete consumado, único conocimiento que le había sido de alguna utilidad durante su estancia en el Oeste.

Ladd, que abría la marcha, se dirigió hacia el Sur, amoldando el paso lo mejor posible a las irregularidades del terreno, trotando en los espacios libres, serpenteando por entre los macizos de cactos. El desierto presentaba una indecible monotonía a los ojos de Dick. Peñascos y matorrales limitados por las sierras, que siempre parecían estar cercanas, pero a las que en realidad no se llegaba nunca.





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker