Los Caminantes del desierto

Los Caminantes del desierto

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Era necesario no entrar en discusión con aquel hombre, era preciso zurrarle pronto, o pasaría algo aún peor. ¡Qué difícil era despertar la conciencia de aquel miserable!

—No, no estoy loco —gritó Virey, furioso.

—Pues, si no está loco, esta hazaña de la tarántula ha sido monstruosa, canallesca, infernal… ¡Hombre de Dios! ¿No comprende usted lo cobarde que es? ¡Torturarla como si fuese usted un hereje, un salvaje! ¡A una mujer tan delicada! Virey, si no está usted loco, es el bruto más grande que he visto hasta ahora. Ha caído más bajo que esos hombres convertidos en bestias en el desierto. Usted…

—Si soy una bestia, es gracias a mi delicada esposa —exclamó Virey con amarga pasión—. ¿Delicada? ¡Ah, ah! ¡El último amante de Magdalena Virey no ve lo fuerte que es ella… fuerte como el acero…! ¡Sermoneador hipócrita… salga de aquí o le mataré!

—¡Dispare ya, maldito! —gritó Adán y con un salto tan potente como su voz, se precipitó sobre Virey.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker