Los Jinetes de la Pradera Roja
Los Jinetes de la Pradera Roja Juana recibió una carta del obispo Dyer, dictada a otra persona, en la que decía que el inopinado fin de su entrevista habíale dejado en duda acerca de la futura conducta de ella y que una herida sin importancia impedíale volverla a ver, de momento; terminaba la carta con el ruego, que virtualmente era una orden, de que fuera a visitarle inmediatamente.
