Los Jinetes de la Pradera Roja
Los Jinetes de la Pradera Roja Venters echó una mirada atrás. Estrella Negra seguía en el camino sin jinete. Jerry Card había huído hacia la pradera. Desde lejos veíase llegar dócilmente a Africano, avanzando al trote. El joven se apeó mareado, tambaleándose a causa de la vertiginosa carrera. Pronto recobró el dominio sobre sí y le dedicó su atención a Camorra. Le quitó la silla y la brida. El corcel sudaba, jadeante, dando pesados resoplidos, pero manteníase firme sobre las patas, y Venters nada temió por él.
Cuando se aproximó corriendo a Estrella Negra, vio que el caballo se dirigía tambaleándose hacia la pradera; dónde se dejó caer pesadamente. Al llegar a su lado, el joven le quitó la silla y la brida, creyendo que se habría reventado en la carrera. Ninguna esperanza tenía de que el caballo pudiera salvarse. Yacía allí cubierto de roja espuma y sudor, con la boca abierta, la lengua fuera, los ojos casi vidriosos y sufriendo violentas convulsiones.