Los Jinetes de la Pradera Roja
Los Jinetes de la Pradera Roja HabÃa en él una gran extensión de pradera de artemisa roja, más fértil que la de la altiplanicie. El valle tenÃa muchas millas de longitud y dos o tres de anchura, y se hallaba circundado por paredes inaccesibles. Pero lo que más llamó su atención fue el fondo del valle. Más allá de la pradera casi llana columbraba una extraña masa de rocas amarillas. No podÃa discernir cuáles de ellas se hallaban distantes y cuáles cercanas. Formaba un conjunto singular de baluartes, olas pétreas gigantescas, vertientes desnudas y grandes torres que subÃan a una altura inconmensurable, desde el punto de vista en que se hallaba el joven.