Meseta negra
Meseta negra —¡Ja, ja! Pues no lo parece —se mofó el vaquero.
—Wess, si no sabes meditar algo más, me decepcionarás. ¿Qué significa para mà un trato inicuo? ¿Qué significa este empleo para ti? Ah, Aguas Amargas, este sitio tan ponzoñoso sà significa mucho para mÃ. Jamás me habrÃa quedado aquà tanto tiempo, a no ser por Louise. Esa chica me presta fuerzas. Empiezo a deslizarme hacia las profundidades de la vida. Y si me acuerdo de ella, vuelvo a la superficie. Wess, es difÃcil de explicar. Pero tengo un presentimiento. Todo lo que me ocurrió el invierno pasado, aquella época tan miserable, y a lo que me ha conducido la localización de Aguas Amargas, mi desesperada resolución de cambiar mi vida gracias a su poderosa influencia, y esa chica, de ojos garzos y magnÃficos... oh, sÃ, de nada sirve negarlo, Wess, todo eso, toda esa extraña mescolanza de sucesos y lugares, me han venido al encuentro de una manera obligada, ineludible. Y deseo hallar el camino más acertado o moriré en la empresa.