Meseta negra

Meseta negra

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Una corriente de aire constante parecía ser absorbida hacia lo alto a través del profundo paso existente entre la Mesa y la meseta. A intervalos frecuentes, una racha de viento azotaba a los jinetes con un torbellino de arena amarilla. Después, se alejaba como aullando. Luego, una capa gris de polvo corrió sobre el camino, haciendo rodar inmensas bolas de hierba arrancadas de cuajo, y esparciendo gravilla en todas direcciones. Nubes que rodaban, se formaban y fingían mil figuras, oscurecían el paso, girando y arremolinándose, para desaparecer rápidamente. Entre esas formaciones nubosas, los dos jinetes respiraban profundamente, preparándose para la siguiente. Las horas y los kilómetros transcurrían lentamente.

Paul estaba seguro, no obstante, de poder escalar la Mesa. Era como una idea fija. Las anteriores semanas de duras cabalgadas habían fortalecido su resistencia. Odiaba la fiereza del viento; odiaba las leguas de camino por recorrer y recorridas, el polvo, la arena, los guijarros, la ladera de Mesa Negra; pero en su interior sentía nacer algo que ya no era odio. Reconocía la fuerza de la naturaleza contra el ánimo y la fortaleza del hombre. Adivinaba que éste había sabido, desde tiempo inmemorial desarrollar tales fuerzas, y que al final siempre salía victorioso. Las cosas inanimadas, las cosas físicas, no podían matar el espíritu.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker