Meseta negra
Meseta negra —Taddy, ¿cuándo encontraste a Shagonie? —preguntó Paul, volviéndose hacia el indio.
—Ayer, junto al lago Rojo.
—No habrás estado cabalgando continuamente desde ayer, ¿verdad?
—Yo cabalgo toda la noche.
—Amigo, Taddy podrÃa efectuar ese recorrido en seis horas.
—Bien... ¿Y cuándo vio Shagonie a Calkins?
—Dos dÃas y ayer... tres. Prometieron encontrarse con Calkins. Pero no irán. Esto decir Shagonie.
—Taddy, ¿quiénes y qué son esos cuatreros?
—Shagonie preguntar. Indios conocer. Hombres blancos de muy lejos al otro lado del rÃo.
—Bien, Taddy, estupendo —intervino el vaquero—. ¿Dónde está tu caballo?
El indio indicó un lugar lejano, pasado el puesto, en el lado sur de la meseta.
—Taddy no debe ser visto de Belmont. Le daremos algo de comida y se marchará.
Wess penetró en su tienda saliendo casi al momento con una cantimplora y una bolsa.
—Toma esta bolsa, Taddy. Pero después de beber, deja aquà la cantimplora.
—Adiós, Taddy. Y ten por seguro que te agradezco mucho tu aviso —dijo Paul, estrechando la mano del joven indio.