Odio de razas
Odio de razas Al amanecer, la banda se marchó cabalgando rápidamente hacia el sur, y Nophaie tuvo que resignarse a ir con tales hombres. A la caída de la tarde de aquel largo día, los hombres parecieron cobrar serenidad y confianza. Todos cesaron de mirar hacia atrás sobre las interminables extensiones de tierras o a través de leguas y más leguas de laberintos de cedros. Esquivaron los hoganes de los indios, y comenzaron a seguir caminos muy transitados. Al día siguiente, uno de los hombres de la banda propuso que se dejase en libertad a Nophaie. Pero el jefe tomé) nuevamente una determinación en contra de los deseos de:sus subordinados.
- ¿No habéis visto lo muy solitaria que es este terreno? No tenemos necesidad de que el chico se pierda y muera de hambre.