Odio de razas
Odio de razas Un momento más tarde, Lord, sin dejar de lanzar maldiciones en voz baja, se encontraba sentado en su silla. Un ruido sordo de pieles y un retintín metálico anunciaron que estaba utilizando las espuelas. El caballo se lanzó a la carrera, y muy pronto 1o envolvió la oscuridad.
Nophaie permaneció en la casa del hombre casado con la india por espacio de dos días; y sus vehementes charlas a los indios que la visitaban no consiguieron destruir la especie venenosa que Jay Lord había extendido.