Odio de razas
Odio de razas ¿Percibió en él un relámpago maligno, una mirada preñada de malicia y de astucia? ¿O acaso habría conjurado su imaginación una justificación ilusoria de su opinión respecto a aquel hombre? Marian se maravilló al observar a Morgan. Como mujer, parecía experimentar repugnancia por el juicio que de él había formado. ¿Acertaba o se engañaba? Marian habría apostado todo cuanto era y todo cuanto poseía a que el arma. de Morgan era tan negra como las profundidades del infierno y tan cruel como su imaginación.
Y en aquel momento, aquellos hombres, tan infinitesimalmente pequeños, según el. concepto que Marian formaba de sus pasiones, y tan monstruosamente poderosos para batir los tambores del odio de ella, desaparecieron lentamente de su vista.
Llegó diciembre, crudo y frío, con su temperatura (tire hacía del desierto un lugar inhospitalario para las gentes blancas. Las autoridades recibieron informes del que se había presentado la gripe en diferentes puntos de la colonia. No se hizo esfuerzo alguno por contener la propagación de la epidemia ni por asistir a los atacados, con la excepción de los niños de la escuela. Pero no se consideró que la enfermedad presentase caracteres graves.