Odio de razas
Odio de razas Aquel día Marian encontró nuevamente a Shoie; y a pesar de la impresión de horror que siempre provocaba con su presencia, Marian no huyó y le observó atentamente. El acompañante de Shoie era un joven Nopah, muy negro y de aspecto bravío, desaseado y vestido con ropas completamente desgarradas. Hubo un no sé qué en el segundo indio que despertó la compasión de Marian con más intensidad que. el propio Shoie. Withers apreció la perplejidad de Marian, que estaba observando los gestos de Shoie y las contorsiones de sus lacerados labios en un intento por expresar algo, y ofreció a la joven su interpretación: -Ese mutilado Nopah es uno de los pocos criminales de la tribu. Es el indio que acometió a las hijas pequeñas de Etenia. Lo cogieron y lo mantuvieron con un pie en el fuego hasta que se le quemó por completo. Fue su castigo, que hizo de él un proscrito. Supongo que Shoie quiere decir que va a arrojar una maldición, uno de sus ensalmos malignos contra él.