Odio de razas
Odio de razas Nophaie no era diferente a los demás chicuelos indios, no siendo porque: los rasgos dominantes de su tribu y de su raza parecían haberse intensificado en él. Tenía el destino de los jefes. Su madre murió al darle a luz, murmurando extrañas y místicas profecías. Los viejos hechiceros y los sabios de la tribu, que se congregaron junto a él durante el período de la única enfermedad, de la infancia y que trazaron ante el niño sus pinturas de arena sobre una roca lisa, se maravillaron de su rápida recuperación y predijeron para 61 grandes y desconocidas proezas. Recibió el nombre de Nophaie, el «Guerrero».