Río perdido

Río perdido

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Ya te comprendo, Ben —aseveró Ina con dulce serenidad—. Has sufrido, estás amargado, crees que no tienes esperanzas de mejorar. ¡Qué equivocación, Ben! Te sientes herido por las infamias que te atribuyen, porque crees que eres un proscrito de la casa de tus padres, porque has de verme a mí, tu amiga de la infancia, a escondidas. Eres orgulloso y yo no te quisiera de otro modo, excepto en que vieras las cosas más claramente.

—Yo no te comprendo, Ina, no pueda seguirte. No soy más que un pobre descaminado. Hasta tu bondad me asombra. Fuimos condiscípulos, compañeros de juegos, novios en broma…, y por eso, nunca tuve otra, pero todo pertenece al pasado. Soy un pobre cazador de caballos, para no decir otra cosa… Tú has vuelto aquí hermosa, instruida; eres orgullo de un viejo y rico hacendado que desea tratarse con gente de la ciudad… Así es como yo lo veo. Y preferiría…

Ina se levantó de pronto y, mirándole por encima, su rostro iluminado por un rayo de luna que atravesaba el espeso follaje, le puso las manos en los hombros y, aunque el deseo de él era hundirse y desaparecer a su con tacto, algo maravilloso que veía en sus ojos le sostuvo.

Antes de que la joven pudiera hablar, llego Hettie corriendo jadeante y agitada.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker