Río perdido
Río perdido Acabaron rápidamente los deberes del campamento, y aun antes de hacerse de noche, los tres estaban cómoda mente ocultos en una eminencia de la lava cerca del borde de la hondonada. Modos había escogido el sitio con gran cuidado respecto a la dirección del viento.
Habían decidido dormir por turnos para que hubiese siempre uno de ellos vigilando. Ben eligió la primera guardia y, mientras sus compañeros se envolvían en sus mantas, el joven se dispuso a realizar una tarea llena de encantos para él.