RÃo perdido
RÃo perdido Ina no dijo a su hermano exactamente lo que pensaba; sin embargo, Marvie se aprestó con entusiasmo a secundarla.
—No le digas nada a Dall —dijo el chico al final—. No es más que una niña y no se puede uno fiar de ella. Además, le tiene miedo a papá.
Después de la conversación con su hermano, Ina se convenció de que Less Setter era una mala persona, tanto por lo que respectaba a los negocios que le ligaban a su padre, como por las intenciones manifiestamente deshonestas que tenÃa respecto a ella y a Hettie Ide:
Pasó la joven el dÃa arreglando sus cosas para la mar cha, pero distrayéndose con frecuencia, experimentando momentos tan agradables y ensoñadores que se dio cuenta de que la idea del veraneo la hacÃa muy feliz.
A la mañana siguiente, ella y Marvie marcharon a caballo a la cabeza de una fila de caballos de carga y carros. Marvie resultó no sólo ser un buen compañero, sino también útil para tener a raya a varios ambiciosos vaqueros que se aproximaban a Ina con cualquier pretexto. Ina simpatizaba con los vaqueros, todos buenos muchachos, excepto cuando se mostraban «chiflados» por ella, como decÃa Marvie.