Río perdido
Río perdido El fin de tan memorable semana trajo consigo otros dos hechos; ambos de efecto turbador para Ina. En primer lugar, llegó Less Setter, más dominante y atrevido que nunca, mostrando en su manera de ser, suave y elegante, una confianza y un poder que hasta entonces había mantenido oculto. Presentóse a Ina con toda la seguridad de Sewell Macadam, como igual, como quien sabe lograr siempre lo que se propone. Ina comprendió que su padre, tratándose de Setter, estaba ciego.
El otro hecho referíase a una información de Marvie, y afectó a Ina con la misma fuerza, pero de un modo muy distinto. Marvie se le acercó jubiloso, exclamando, sin poder apenas respirar, por la carrera que había hecho:
—Ben Ide ha llegado hoy… Bill Sneed acaba de llegar y oí que se lo decía a papá. Bill dice que Ben y el indio Modoc han llevado una manada de caballos salvajes a los campos de los pastos ribereños de Ben. Bill se deshacía en elogios de los caballos: dice que no los ha visto mejores. Uno de ellos es un garañón negro que le ha gustado tanto como el Rojo de California… Ya lo sabes, Ina.
Ésta se alegró de que, a causa del crepúsculo, no se le viese el rostro, pues la súbita noticia le había hecho subir los colores a la cara, tanta fue su inexplicable emoción al oírla.