Río perdido

Río perdido

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Tú lo has dicho, hija. Esas cosas me tienen aturdido. Y no me refiero ni al ganado ni a los terrenos, pues eso lo conozco bien. Pero tantos documentos, las hipotecas, los intereses… Me aturden. Si no fuese por Setter, no sé qué haría.

—Papá…, ¿has consultado con un buen abogado todos esos contratos? —preguntó Ina, muy seria.

—Con ninguno. ¿Para qué pagar honorarios a los abogados? Setter se basta para eso.

—Pero, papá, ¿cómo sabes que es honrado? Su padre se incorporó con violencia.

—¿Cómo? ¿Si es honrado? Claro que lo es. Setter es un hombre muy poderoso, tiene diez veces más que yo… Hija mía, ¿de dónde sacas tu extraña idea de que Setter…?

El crujir de la arena afuera y el tintineo de espuelas interrumpieron la pregunta de Blaine. Setter apareció en el umbral. Cuando vio a Ina, sus ojos se animaron y en su rostro se dibujó una sonrisa que le favoreció. Su alegría, al verla, era sincera.

—Buenas tardes, Ina; ahora mismo estaba pensando cuándo la vería —dijo acercándose a ella—. Su papá me ha contado el modo como envió usted a paseo a aquel majadero de Klamath. Yo mismo le hubiese despachado en breve.

—¡Oh!, creo que fue papá quien le despachó —contestó Ina, nerviosa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker