RÃo perdido
RÃo perdido —Bien. Señorita Ina, ¿he de entender que usted será agente secreto mÃo? —preguntó Strobel con burlona sonrisa.
El corazón de Ina le dio un salto cuando comprendió el alcance de tales palabras.
—Si yo…, si usted quiere tenerme —empezó, sorprendida.
—SÃ, señorita; deme la mano… Me enorgullece tenerla como agente y no menosprecio en nada su valor. Una mujer como usted da quince y raya a los hombres en lo de ver ciertas cosas. Ahora dÃgame su opinión personal sobre Less Setter. Recuerde que sus confidencias no saldrán nunca de mÃ.
—Muy bien, le daré mi opinión personal —contestó Ina, animada—. Less Setter es un mal hombre, moral mente quiero decir. Eso lo sentà antes de saberlo. Insultó una vez a Hettie Ide… La asustó de un modo terrible en otra ocasión. Por lo que respecta a las mujeres es atrevido, traidor y poco escrupuloso. Su modo de ser conmigo fue al principio halagüeño y suave. Mas cuando vio que no adelantaba nada, cambió de táctica. Me hizo el amor de una manera violenta… Me acechaba en todo momento. Ya no me fue posible ir sola ningún sitio.
—¡Señorita Ina! —exclamó Strobel, incrédulo—. ¿Quiere decir que… le hubiese puesto la mano encima?