RÃo perdido
RÃo perdido Al dÃa siguiente, Carlos Strobel se marchó por la senda del lago hacia RÃo Perdido, montado en su caballo. Sin duda iba a visitar a Ben Ide en su camino hacia el Sur. Al principio, la idea complació a Ina, mas, luego, la asustó, porque tenÃa por seguro que Strobel hablarÃa allà de su gran interés por Ben y su suerte. Eso podrÃa estar muy bien, pero también podrÃa resultar muy mal. Todo de pendÃa de cómo Strobel hubiera interpretado la Ãndole de su interés. Siendo un hombre de corazón grande y sencillo, tal vez darÃa por seguro que Ben supiese el amor de ella, pues la joven ya se daba claramente cuenta de haber re velado a Strobel aquel amor. Y no le importaba que lo supiese. Pero Ben… Ina sufrió un incomprensible ataque de miedo, temor, vergüenza, alegrÃa, todo mezclado de un modo inexplicable. Pasó una hora mala, y después es tuvo todo el dÃa cabizbaja y pensativa. A la hora de la cena llegó Marvie con noticias que, en otras circunstancias, hubiesen bastado para hacerla feliz.
—Setter se ha marchado a Klamath —anunció el chico con gran satisfacción—. Le oà decir que estarÃa una se mana ausente por cuestiones de negocio, pero Bill Sneed dijo que iba a un dentista para que le pusiese los dientes que Ben Ide le rompió.