Río perdido

Río perdido

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Al día siguiente pasó Ina por las mismas luchas con su amor, y así continuó día tras día, colmando su inquietud Marvie, quien tanto quería a su hermana y deseaba que viniese con él a ver a Ben.

—No te entiendo —dijo un día el muchacho con impaciencia—. Creí que te gustaba Ben. Quédate, pues, en casa y juega con Dall. No eres pareja para un hombre; eres una veleta, no sabes, lo que quieres. Iré solo y le diré cosas a Ben.

Ina, al, oírlo, se echó a temblar.

—¡Cuidado si lo haces! —exclamó la joven, furiosa.

—¡Caramba! Ina, eres un misterio. Casi temo que se lo dirías a papá, si me escapara otra vez.

—Claro que lo haré, a no ser que me prometas no decir nada a Ben —dijo Ina aprovechando la coyuntura.

—Muy bien, prometo decirle sólo lo que tú quieras —contestó Marvie capitulando—. Lo que no puede ser es que vaya y no le diga nada.

—¿Y por qué no?

—Porque es preciso que le diga algo de ti. Estamos de su parte, ¿no? Y él lo sabe. ¿No fuiste amable con él cuando hablabais en el rancho de Hettie Ide? Cuando menos me lo pareció entonces. ¿Es que, de pronto, te has cansado? ¿Te vuelves cobarde y quieres ofenderle? Ahí está esa lucha que tuvo con Setter, que tanto nos complació. ¿No quieres que lo sepa?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker