Río perdido
Río perdido Ben, hace ya mucho tiempo que no te escribo. Casi un año. Ya acabé mis estudios en la Escuela Superior, pero mamá desea que me quede en casa a su lado. Papá y el señor Blaine, y algunos más de los antiguos pobladores del lago, han ganado mucho dinero desde que el Gobierno mandó secar el lago Tule. No sé si será bueno o no. En cierto modo, hasta es agradable tener dinero, pero hay otras cosas, en cambio, que no me gustan. Como sabes, papá siempre ha sido muy duro de carácter y ahora se muestra, además, orgulloso. Por añadidura, siento tener que decirte que tus hermanos y hermanas (menos yo) son casi todos malos. Quisiera escribirte detalladamente lo que hacen, pero no hay tiempo para eso y te lo diré cuando nos veamos. Ahora vamos a lo que importa decirte en esta carta.