RÃo perdido
RÃo perdido —SÃ, pobre Ben, estás muy atontado hoy…, todo lo he de decir yo… Mas… comprendo las cosas. Quiero decir que me esperes en Hammell y luego me traigas aquÃ, a tu cabaña… para cuidarme yo de ti y luchar contigo.
—¡Ina! ¿Te casarÃas conmigo? —exclamó Ben, in crédulo.
—Me parece que sÃ, BenjamÃn… si es que me quieres por esposa.
—Estás loca…, estamos locos los dos.
—Eso tú tal vez… Lo que es yo, estoy con mis cinco sentidos… y muy feliz. Mucho más de lo que he sido desde que regresé a casa.
—¿Eres feliz? ¿Te casarÃas conmigo? Dios mÃo…, nunca lo soné. Hettie me escribió que tú no habÃas cambiado. Marvie me dijo que estabas loca por mÃ, pero no quise creer a ninguno. Y ahora tú también…
—Es verdad. Marvie lo ha descubierto. Te amo y me enorgullezco de ello.
—Entonces, Ina, ¿querrás casarte conmigo cuando…?
—SÃ, Ben, y sin cuando ni sies —le interrumpió la joven con ojos radiantes.
—Ina, ¿consentirás casarte conmigo cuando haya hecho desaparecer esa mancha de mi nombre? Tu amor, tu promesa me salvará, me animará para lograrlo todo. Ina adorada, ha de ser como yo te digo, ¿oyes?