Río perdido

Río perdido

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Mientras Nevada atendió a los caballos, Ben preparó galletas, cortó carne y llenó la cafetera, terminando de hacer el desayuno. Cuando el sol alcanzó el borde de las sierras, los dos cabalgaban ya ladera arriba.

Desde las vertientes bajas de la sierra, donde las lomas de las colinas desplegábanse en dirección al valle, iban los dos viajeros subiendo. Entre las colinas había cañones, algunos, muy hondos, otros de poca profundidad, y todos, al parecer, secos como la yesca y quemados por el sol.

Ninguna criatura viviente, ni pájaro ni bestia, revelóse a la penetrante vista de Ben. Era aquél un país muy solitario; los ciervos y los caballos salvajes paraban en las partes más elevadas.

El valle de Silver Meadow estaba hacia el Este, y Ben y Nevada deseaban contemplarlos antes de empezar a recorrer las desembocaduras de los cañones. Al ir subiendo, adquirieron gradualmente mayor visualidad sobre la región. El lago Pato Silvestre y el Río Perdido parecían hallarse casi a sus pies; la región del lago Tule brillaba con matices amarillentos más allá de las colinas de arte misa; el lago Mule Deer parecía una mancha en una llanura gris; más lejos aún extendíanse los negros campos de lava hacia las vertientes cuajadas de verdes bosques que llegaban hasta las desnudas cimas de la montaña. A mayor distancia aún erguíase el Monte Shasha, albo y solitario en la luz mañanera.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker