RÃo perdido
RÃo perdido Ina fue separada de Ben por una mujer, tal vez era su madre. Marvie empeñábase en decir algo, mas entre la barahúnda de voces agitadas y roncas, Ben no podÃa en tender nada. De pronto se hizo el silencio.
—¡Paso, paso! ¡Atrás, vaqueros! —Era la potente voz de Strobel.
Ben vio llegar al alguacil, a pie, revólver en mano, seguido de un grupo de jinetes. El cÃrculo abierto reveló los cuerpos exánimes de los tres hombres, echados allà en grotesca inmovilidad.
—¡Maldición! —exclamó Strobel alzando la mano en señal de horror.
—La verdad, señor Strobel —dijo Blaine avanzando—, no hubiéramos podido hacer nada aunque hubiese sido nuestra intención. Ese hombre cayó aquà como una tromba y me parece que disparó sobre Judd y Walker; apeándose, y antes de llegar al suelo. Después provocó a Setter hasta que éste sacó el revólver… Ya ve usted el resultado.
Strobel se detuvo junto al cuerpo de Setter, mirándolo con ojos de curiosidad, pero sin compasión; después, con el pie, hizo que el cuerpo inerte que yacÃa en el suelo diera la vuelta quedando de espaldas.
—Dos agujeros… a un centÃmetro de distancia, en el lado izquierdo. Pero ¿quién era ese Nevada?