Río perdido

Río perdido

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Hijo mío, yo te regalaré un buen caballo para que montes en él cuando quieras —dijo—, y en cuanto a pescar truchas y cazar caballos salvajes… Bien, tal vez a mí y a mi amigo Amos Ide, aquí presentes, a los dos nos ha faltado algo en nuestra juventud que nos hubiese podido convertir en hombres más buenos… y en mejores padres.

Después se puso de pie.

—Strobel, creo que nuestra pequeña confabulación ha terminado —dijo—. Puede usted disponer del carro y de los muchachos para ir a Hammell… Buenos días, Bill Hall. Quisiera saber qué es lo que le convirtió en abigeo… Bien, bien, enmiéndese…, como a todos nos hace falta.

Dicho lo cual se volvió hacia Ben, ofreciéndole su callosa mano.

—Creo que querrás quedarte a comer, antes de volver a Río Perdido y a ese caballo rojo.

Ben estrechó con fuerza la mano de Blaine, no sabiendo qué contestar.

—Gracias, señor Blaine —dijo, haciendo un esfuerzo para dominar su emoción—. Comeré un poco, y luego iré. Me había olvidado por completo del Rojo de California.

—¿Recuerdas el ofrecimiento que hice de pagar diez mil dólares por él?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker