Río perdido
Río perdido Ina pasó el resto de la mañana bajo el viejo pino del bosquecillo; después de serenarse, pensó seriamente en el problema que era preciso afrontar.
Se dijo que, a medida que surgiesen los incidentes, resolvería las complejidades del asunta y que no era caso de empeñarse en cruzar el Rubicón antes de llegar el momento decisivo, ni tampoco permitir que la decepción se enseñorease de ella.
