Río perdido
Río perdido Poco consuelo logró Ina de la conversación con su madre, por lo que decidió ir algún día a visitar a Hettie y a su madre. Mas tan pronto como concibió la idea, éste no la dejó en paz. Pasó la joven la primera parte de la tarde en desembalar sus cosas y en arreglar su habitación más a su gusto. Mientras se hallaba así ocupada, pensaba constantemente en los Ide y al terminar la tarea decidió ir en seguida a visitarlas.
En otro tiempo existía una senda muy trillada entre la hacienda del lago Tule y el rancho de los Ide. Ina ya había notado que aquel viejo sendero estaba en parte arado y en parte cercado. De este modo vióse obligada a ir por la senda lateral a la carretera y a su regreso podría esperar allí a Dall y Marvie cuando viniesen de la escuela.
Mientras se cambiaba de ropa, la joven advirtió de pronto que estaba dando mucha importancia a vestirse bien, cosa que desde su llegada a la hacienda no la había preocupado aún. No podía negarse que inconscientemente deseaba mostrarse elegante a los Ide. Pero, «¿a la señora o a Hettie?», preguntóse la joven gravemente al mirarse en el espejo. La respuesta fue que se sonrojó, sintiendo al mismo tiempo cierto resentimiento consigo misma.
Sucedió que Katie vio a Ina bajar por la escalera principal.