Senda de héroes
Senda de héroes —No sé lo que aconsejará Red. Depende de la conformación del terreno. Pero si se ofrece alguna posibilidad para entablar la lucha, nos conducirá a ella pronto.
—¿Los... los atacaremos? —preguntó Rollie.
—¡Yo dirÃa que sÃ!
Red apareció, de regreso. Siguiendo su costumbre caracterÃstica, antes de hablar y mientras tiraba de las bridas del caballo, encendió un cigarrillo.
—La cosa no puede estar mejor. El ganado viene unas dos millas más atrás por este lado del valle. El pelotón de caballos detrás. Los seis gañanes van en último término, muy juntos, como si tuvieran muchas cosas de que hablar, y tienen que pasar a menos de cien yardas de un trozo de terreno poblado de maleza junto a este extremo de la colina.
El vaquero hizo una pausa, lanzando nubes de humo que oscurecÃan su rojiza y alargada cara y la llama azul de sus ojos, y luego resumió, esta vez en tono más frÃo y conciso:
—El negocio está en marcha. Esto será pan comido. Sterl y yo, junto con Friday, seguiremos adelante a toda prisa para escoger el momento, y nos situaremos delante de las carretas. Usted, Drake, llévese a Larry y Rollie, rodee esta punta y después haga retroceder los caballos hasta el borde de la maleza en espera de que el rebaño pase de largo y los vaqueros lleguen a vuestra altura. Me parece que está dicho casi todo.