Senda de héroes
Senda de héroes —La de Ormiston, aquella de más lejos. Caballos seguirle.
—EI tipo ese el último, ¿eh? Ven, Sterl.
Red retrocedió dentro de la maleza algo apartado del camino que se dijo tomarÃa el conductor del primer vehÃculo. La lluvia volvÃa a menguar. Cuando se hubieron internado unas dos millas casi, el vaquero hizo alto.
—Ya estamos bastante lejos, imagino, ahora... Oye, ¿dónde diablos se ha metido Friday?
—No me di cuenta. Pero no te preocupes; no nos dejará en la estacada.
—Lo que me preocupa es que pueda echar mano a Ormiston antes que yo.
—Date prisa. ¿Cuál es tu plan?
—Voy a retroceder. Dejaré que la primera carreta pase de largo, a menos que resultara ser la de Ormiston. Tú, espera por aquÃ. Y Mando el vehÃculo llegue presentas tus respetos, sea a Bedford, sea a Jack... En seguida valdrá la pena de que te vengas conmigo corriendo.
—¿Quieres calcularlo de modo que la segunda carreta dé conmigo precisamente al mismo tiempo que la primera llegue hasta m�
—Algo parecido. Pero todo está listo, menos los fuegos artificiales.