Senda de héroes
Senda de héroes Pero allí estaba aquel valle de verde v oro con cadenas de montañas en la lejanía, teñidas de púrpura por el sol poniente, y también Red, el de las piernas arqueadas, subiendo fatigosamente el suave declive, cargado de fardos. Al llegar junto a Sterl secándose el sudor que bañaba su roja faz, el vaquero dijo:
—¡Vaya una empresa extravagante! ¿Verdad, amigo? —Me dan canas de reírme, como dices tú algunas veces —contestó Sterl.
—Compañero, se me antoja que estos buenos australianos no tienen idea de lo que se les viene por delante. Se llevarán sus familias; por lo menos así 10 harán Slyter y Stanley Dann.
Un hombre que vale, según Jones. Y lleva consigo también a su única hija, Beryl Dann.
¡Vaya! La cosa se nos haría va bastante dura y penosa sin ese par de muchachas... Esta chiquilla de Leslie... Yo diría que cuenta unos dieciséis años. Sin embargo, está hecha una mujer y se halla en abundante posesión de todo lo que una mujer tiene que tener para trastornar a los hombres.