Senda de héroes
Senda de héroes —Fue un asesinato en masa —replicó Sterl—. Pero justificable. Friday nos dijo en confidencia que era muy probable que a continuación nos viéramos nosotros en sus asadores.
—¡Oh, Red! —exclamó Beryl—. Pensé que habÃas... roto tu promesa..., que serias quizá...
—¡Hum, Beryl! —replicó Red, visiblemente conmovido, mientras se libraba de su abrazo y la hacÃa sostenerse por sà sola—. Hemos cometido una locura, ciertamente, pero no tenÃamos otra disyuntiva. Ahora tú y Leslie podéis estar seguras de que esa turba de negros no nos volverá a dar caza.
La predicción de Red resultó acertada. No hubo ya más incursiones contra los caballos ni más señales de humo en el horizonte. Pero fue preciso que pasaran dÃas antes de que los expedicionarios creyeran en su liberación.
Avanzando por las llanuras entraron en un terreno poblado de mulga y spinifex, cubierto de buena hierba, muy bien regada y punteada de minúsculos gomeros y de higueras y pandáneos. Luego, el suelo ascendió poco a poco, y penetraron en una región de termiteros.