Senda de héroes
Senda de héroes La escasez de seres vivientes que poblaran el terreno llegó al punto de la carencia absoluta. Por lo menos, por lo que veían los expedicionarios.
Una mañana, un gomero amaneció cubierto de flores escarlata, y las muchachas anunciaron que había de ser el día de Navidad. Sterl y Red sacaron lo que quedaba de los regalos que habían llevado para la travesía, y después de cenar, se los ofrecieron. El resultado obtenido no había entrado en los cálculos de los dos vaqueros. Beryl pasó de una alegría ruidosa a un llanto histérico, que ni siquiera Red supo ni pudo consolar. Y Leslie comió tanto caramelo, que se puso enferma.
Un día, Friday descubrió señales de humo en el horizonte.
—¡Negros, muy cerca! —exclamó.