Una Mujer indomable
Una Mujer indomable El respeto y la devoción de Grant por Bárbara constituÃan una alegrÃa para Lucinda, aun cuando fueron solamente de una naturaleza puramente fraternal. Grant no tenÃa favorita entre las mujeres guapas de la zona, aun cuando se interesase por muchas de ellas. George estaba en diferente situación. No negaba su afecto por Bárbara; pero su interés por otras mujeres era de un carácter más violento y posesivo que el de sus dos hermanos.
Lucinda meditó sobre estas cuestiones durante toda la mañana de aquel dÃa de noviembre en que los Huett se preparaban para dirigirse a Pine con el fin de cazar y asistir al baile. Logan se empeñaba en cargar en el carro más productos de los que el carro podrÃa transportar, con el fin de venderlos en Pine. Bárbara se atrafagaba entre el éxtasis y la desesperación preparando el vestido que Lucinda le habÃa regalado. Grant y George se ataviaron con las más vistosas prendas de vaqueros que poseÃan. Abe se presentó vestido de piel de ante y llevando el rifle.
—¡Abe Huett! —exclamó Bárbara—. ¿Vas a ir al baile vestido de ese modo?
—Bárbara, voy a una caza de patos silvestres —contestó blandamente Abe.
—Pero me prometiste ir al baile... Abe, no podré divertirme si tú no vas.