Don Segundo Sombra
Don Segundo Sombra »Y ya me queda poco por decirte. En esa isla tenés que matar un caburé, que pa eso te he dao el arco y las flechas. Y al caburé le sacah'el corazón y lo echah'adentro del frasco de agua, que es bendita, y también le arrancah'al bicho tres plumas de la cola pa hacer un manojo que te colgah'en el pescuezo.
»Enseguida vah'a saber más cosas que las que te puedo decir, porque el corazón del caburé, con ser tan chiquito, está lleno de brujerías y de cencia.
»Dolores, que no dejaba de ver en su memoria [153] a la morochita del baño, no titubió un momento y agradeciéndole a la anciana su bondá, tomó el arco, las flechas y el frasquito de agua, pa correr al Paraná entre la noche escura.
»Y ya ganó la orilla y vido el barco y saltó en él y remó pa'l medio, hasta cair en el remanse que lo hizo trompo tres veces, pa empezar a correr después aguah'abajo, con una ligereza que le dio chucho.
»Ya estaba por dormirse, cuando el barco costaló del lao del lazo y siguió corriendo de lo lindo. Dolores se enderezó un cuantito y vido que dentraba en la boca de un arroyo angosto, y en un descuido quedó como enredao en los juncales de la orilla.