Don Segundo Sombra
Don Segundo Sombra Don Segundo se detuvo un momento en la puerta, mirando a diferentes partes.
Comprendí que estaba habituando sus ojos a lo más oscuro, para no ser sorprendido.
Después se dirigió hacia su caballo caminando junto a la pared.
El tape Burgos salió de entre la sombra y creyendo asegurar a su hombre, tirole una puñalada firme, a partirle el corazón. Yo vi la hoja cortar la noche como un fogonazo.
Don Segundo, con una rapidez inaudita, quitó el cuerpo y el facón se quebró entre los ladrillos del muro con nota de cencerro. [33]
El tape Burgos dio para atrás dos pasos y esperó de frente el encontronazo decisivo.
En el puño de don Segundo relucía la hoja triangular de una pequeña cuchilla. Pero el ataque esperado no se produjo. Don Segundo, cuya serenidad no se sabía alterado, se agachó, recogió los pedazos de acero roto y con su voz irónica dijo: