Juan Moreira
Juan Moreira Moreira se propuso pasar allà tres o cuatro dÃas felices, pero el destino, con quien no contaba, lo habÃa dispuesto de otro modo.
Esa misma noche vino al rancho un paisano, amigo de Santiago, con una novedad bastante grave para otro que no hubiera sido Juan Moreira, y que vino a sentar su reputación de valiente de Cañuelas, con un hecho que no nos atreverÃamos a narrar, si el señor Nicolás González, juez de paz en aquella época, no pudiera atestiguar este hecho novelesco, digno de los espÃritus fuertes que figuraron en la Edad Media.
Es un rasgo que viene a acentuar de una manera poderosa el carácter de aquel gaucho tristemente legendario.
Don Nicolás González, ya lo hemos dicho, era un hombre severo y de una rectitud ejemplar en el cumplimiento de sus delicados deberes.
Según el paisano que llegó al rancho, el señor González habÃa sabido que Moreira se hallaba en el pueblo y habÃa resuelto alistar la partida de plaza para salir a prenderlo.