Juan Moreira
Juan Moreira El amigo Francisco escuchó agriamente el justo y humilde reclamo y le respondió con aspereza que no tenÃa que darle cuenta de sus acciones y que si no pisaba más derecho le iba a remachar una barra de grillos.
Ante esta amenaza Moreira palideció, pero dominándose rápidamente, le dijo:
—Yo no he ofendido a nadie, don Francisco: usted me persigue de puro vicio y esto va a acabar mal.
—Parece que me amenazas —respondió don Francisco alzando la voz—; pues ahora mismo irás al cepo.
Moreira fue puesto en el cepo, donde permaneció cuarenta y ocho horas, sin que se le oyera pronunciar una sola queja.
Es preciso saber lo que es un cepo de justicia de paz, en los lejanos y abandonados pueblos de nuestra campaña.
Un cepo de esta clase es siempre una gruesa viga de ñandubay u otra madera dura, llena de agujeros y aserrada a lo largo, tomando por centro la mitad de los agujeros; la parte baja de este aparato está asegurada en el suelo, a la vez que va adherida por medio de grandes bisagras a un extremo, la parte alta que se cierra al otro por un gran candado.