Juan Moreira
Juan Moreira Navarro llegó a donde estaba Moreira, amenazando un terrible corte a la cabeza; pero éste encabritó su caballo, que era una seda en la boca, y evitó el golpe, ganando al sargento el costado izquierdo, por donde lo acometió recio, hiriéndole el caballo bajo la paleta para entorpecer sus movimientos.
Cuentan que aquélla fue la lucha en que más astucia desplegó Moreira; no querÃa matar al sargento, pero sà hacerle ver su inmensa superioridad.
Navarro era un hombre bravo hasta la exageración, habÃa comprometido su amor propio, y estaba decidido a prender a Moreira o morir a sus manos.
Se cubrÃa en el ataque admirablemente bien, atendiendo a la defensa con gran tino, pero luchaba con un enemigo ágil y bien montado a quien no podÃa encontrar con los golpes de su sable, teniendo que distraer la mitad de su atención en su caballo flaco y despaletado.
Moreira reÃa ruidosamente a cada golpe que evitaba, ya con el poncho, ya levantando en la rienda a su overo, que giraba en las patas como un trompo.
Sobre la cabezada de su apero se veÃa al Cacique enfurecido, que tomaba parte en la lucha con sus ladridos desesperados y su ademán hostil.