Juan Moreira

Juan Moreira

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Este había despertado después de medianoche y contemplaba silencioso y agradecido los cuidados que le prodigaba aquel hombre tachado de bandido a quien él viniera a prender.

—Gracias, paisano —le había dicho varias veces—. Usted es un hombre a carta cabal, y ya no extraño todas las proezas que de usted me habían contado.

Moreira había sonreído tristemente ante aquel cumplimiento, diciendo que con aquello no hacía más que cumplir con su deber, pues un valiente lo merece todo.

Y así pasó la noche, sin separarse del catre donde yacía Navarro, sino el tiempo necesario para dar de comer a su caballo y a su perro.

Cuando empezó a aclarar y el poncho de los pobres se asomó en el cielo hermosísimo, Moreira cinchó su caballo y se puso a hacer los preparativos de marcha.

—Yo me voy, compañero —dijo—, pero antes es preciso que hagamos la mañana, pues tal vez no volvamos a vernos. Yo no tengo el cuero para negocio y alguna vez ha de ser la buena.

—No habiéndole prendido yo —dijo débilmente Navarro—, lo que es a usted no lo prende nadie, a no ser que lo agarren dormido o a traición.

—Dios le oiga, amigo —dijo Moreira, despidiéndose de todos y pagando todo el gasto que había hecho. Salió, montó en su caballo y tomó al trotecito el camino de Navarro.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker